Inténtalo ;)

Basta un poco de espíritu aventurero para estar siempre satisfechos, pues en esta vida, gracias a dios, nada sucede como deseábamos, como suponíamos, ni como teníamos previsto.

sábado, 7 de enero de 2012

Así de simple.



He cometido muchos errores. He llorado por quien no debía y he reído con falsas amistades. He tropezado dos veces con la misma piedra y cuando pensaba que ya no lo haría más me empujaron y caí estampada con la tercera. He perdonado mucho, hasta que me tomaron por tonta. He callado te quiero que por miedo o por inseguridad se quedaron en el aire y he regalado te quiero simplemente por cumplir. Ha habido veces que me he despertado con ganas de comerme el mundo y otras que parece que el mundo me comía a mí. He gritado con fuerza pero mi voz nunca salía. He callado verdades por no hacer daño. He salido sin ganas de fiesta y he vuelto con los pies rotos de tanto bailar. Hay días que dormía solo para poder verte en mis sueños y días en los que no podía dormir pensando que a la mañana siguiente te tendría a mi lado. He pasado por fases. He sido una niñata inmadura e insensible y he madurado a base de palos. He creído en lo imposible hasta que se destrozaron mis metas. He abrazado a la persona que pensé que nunca me haría daño y me dado cuenta de que esa persona no se merecía ni el roce de mi piel. He besado con dulzura. He besado con pasión. He cantado en la ducha hasta que mi garganta no podía más. Ha habido días que me sentía preciosa y otros que no quería ni mirarme al espejo. He disfrutado de pequeños detalles…y he aprendido poco a poco en qué consiste la vida.




El secreto de la vida está en no arrepentirse de nada y afrontar todo con una sonrisa. El secreto de la vida no está en entenderla, está en vivirla.


domingo, 6 de noviembre de 2011

Los finales felices... son historias sin acabar.

Le había hecho daño y no lo soportaba. Durante mucho, muchísimo tiempo él había sido una parte muy importante de su vida. No sabía si durante cinco, seis o siete años, el tiempo había dejado atrás su numeración y para ella sólo se medía en mucho o poco.


Y ahora estaban llorando. Ella con el rímel corrido y la cara vuelta hacia la oscuridad de la calle, y él a doscientos kilómetros en el balcón de una urbanización más de la capital. 


No era la primera vez que discutían, pero sí era la primera vez que discutían por algo así.


- ¿Pero si no estamos a nada, no podemos estar con otras personas? - preguntaba ella.
- Cómo lo hagas, olvídate de mí. Me has estado utilizando - respondía él.


No entendían cómo había ocurrido, pero habían dejado de entenderse y ahora, eran dos completos desconocidos. 


Demasiados sentimientos encontrados para tan poco rato. Ella había quedado. El reloj marcaba las 00:30.


- Tengo que irme. Me están esperando...
- Pues ala vete de fiesta, eso siempre se te ha dado bien.


Él colgó. De forma dura y cruel la dejó allí, tirada en el suelo, con el móvil pegado al oído y los ojos cerrados con fuerza para conseguir estabilizar su repsiración.


¿Y... aquí acaba todo? ¿Tantos "Te quiero" lanzados al aire? Cada caricia, cada beso, cada ruptura y vuelta a empezar... Todo se limita a un móvil que ya no da línea y el repiqueteo de la lluvia contra las ventanas.



sábado, 24 de septiembre de 2011

Nunca te olvidaré, pequeña.


Esta entrada va dirigida a todos aquellos que tengan una mascota. En este caso un perro. Cualquier mascota te puede traer la felicidad pero en este caso nos referimos a los perros. Dicen que son el mejor amigo del hombre, creo que eso es totalmente cierto. Yo tenía una perrita, digo tenía porque se me ha muerto esta mañana. Era el mejor ejemplo de fidelidad, nobleza, saber estar, cariño e inteligencia. Todo en un pack completo llamado NUCA. Así se llamaba. Su historia no es diferente de la de muchos perros, la rescatamos de una muerte segura, la iban a sacrificar con tan solo 7 meses porque el dueño no la quería. La dimos todo nuestro cariño y la convertimos en una más de la familia, a cambio nos dio su completa compañía. Nunca se escapó, en la vida. La sacábamos a pasear suelta sin correa, y echaba a correr. Cuando miraba para atrás y no nos veía se quedaba quieta hasta que aparecíamos. Os daré también un dato tierno. Cuando me sentaba y ella estaba cerca corría hacia mi con su actitud jovial y colocaba su cabecita sobre mi regazo. Siempre lo hacia. Era una forma de pedir cariño en forma de caricias. Echábamos también carreras que siempre ganaba ella, y como yo estudio fuera cuando aparecía en la puerta se alborotaba contentísima y me ponía las patas en los hombros intentando darme lametones por todos lados. Era una perrita grande, un pastor alemán. La quería con locura. Pero se fue y no volverá. Quizás os preguntéis porque no pongo una foto de ella o quizás no. El caso es que creo que el lugar más seguro para ella es en mi cabeza. Allí siempre podrá ser ella misma, y nunca dejará de correr con vitalidad, porque allí...su llama sigue aún viva.



sábado, 3 de septiembre de 2011

Final.

Asume tus errores, sé consecuente, borra las malas huellas del pasado y pisa firme este presente. Un día crees que lo tienes todo, que las razones para sonreír son suficientes y con la misma facilidad con la que todo llega, se va. Dar por hecho que nadie va a estar contigo en tu caída no es la solución. Lo más fácil es rendirse, darlo todo por perdido, es lo más fácil y lo más cobarde. El miedo a todo y a nada al mismo tiempo. Grita, y si crees que no te oyen no te rindas, grita más fuerte aún, hasta quedarte sin voz. Es fácil decirlo, si, pero tienes que convencerte de que también es fácil cumplirlo. Lo que un día se fue no volverá y se tiene que aceptar, hay que vivir con ello y no por ello. Seguir, buscar motivos por los que sonreír, por los que ser nosotros los dueños de nuestro tiempo y no el tiempo de nosotros.



sábado, 2 de julio de 2011

Quizás...

Mil momentos. Y otros mil más.
Recuerdos, ilusiones, sueños, planes, proyectos.

Pero la vida, sorprendente, tiene preparado otra cosa. Y comienza el forcejeo. No queremos aceptar lo que sucede. Necesitamos encontrar una solución, y que todo salga como lo previsto. Sí, odiamos que se rompan ilusiones. No, no estamos dispuestos a sufrir.
Nada es fácil, no se pueden controlar las casualidades. Y la vida es algo que sucede por casualidad. Incluso la muerte es una casualidad. Pero tú quieres seguir luchando, y sigue el forcejeo, cada vez es más fuerte... sientes que vas perdiendo. No te preocupes, no llores. No tengas miedo. A veces, para poder vivir de verdad, para llegar a sentir el corazón en la garganta impidiéndonos hablar, para poder lograr lo que realmente es bueno para nosotros, para amar algo con todas nuestras fuerzas hasta el último aliento, para sonreír ante tanta ironía, a veces, solo a veces, necesitamos que nos sea arrebatado algún que otro sueño.

Y entonces llegas ahí arriba.
Vida. Maravilloso vaivén. Inesperado frenesí.

viernes, 1 de julio de 2011

Porque merece la pena.

Si tienes un sueño, atrápalo.
No dejes que nada te lo arrebate. Que nadie se interponga en tu camino. No hagas caso a aquellos que te digan que no lo conseguirás, que está todo perdido. Confía en lo que eres capaz de hacer, porque dentro de ti hay mucho más de lo que tú conoces. Porque cuando consigas llegar hasta tu sueño, te darás cuenta de que habrá merecido la pena luchar por ello.

martes, 28 de junio de 2011

Conclusión.

Parece ser que en el mundo no hay espacio para el amor, las ilusiones y los sueños. Estamos cansados de ver colas y colas para ver los estrenos de la Saga Crepúsculo, estamos cansados de ver habitaciones empapeladas con pósters de ídolos y amores platónicos, de libros de Federico Moccia por los pasillos del instituto, de blogs, tablones y estados llenos de palabras bonitas. El mundo está cansado de ver cines abarrotados para ver la última película romántica. Todo el mundo ha visto Titanic. Todos hemos deseado que nos dediquen algún poema de Becquer. Todos hemos dicho alguna vez "Te quiero"
Pero inexplicablemente la gente gira la cabeza cuando ven el beso de dos enamorados, como si eso fuera un insulto a la lógica del mundo, una contradicción.
Cada persona es un mundo, no podemos entrar todos en el mismo cajón.
Un autor es completamente libre, si desea un final feliz, lo tendrá.
Lo nuestro es distinto, somos los guionistas de nuestra propia vida, pero todo depende de la actuación del resto del reparto.
Fuertes y valientes, confiando en los dos. Solo si lo entiendes, serás de los míos.